Basado en la clasificación del Foreign Service Institute de EE. UU., calculada originalmente para hablantes nativos de inglés.
| Categoría | Horas | Idiomas |
|---|
Un dato calculado para un anglohablante, no para un hispanohablante
El Foreign Service Institute (FSI) de Estados Unidos mide desde los años 50 cuánto tarda un hablante nativo de inglés en alcanzar un nivel profesional en cada idioma que enseña a sus diplomáticos. No existe un estudio oficial equivalente calibrado para hispanohablantes, así que las horas mostradas siguen siendo las medidas para el inglés. La buena noticia para un hispanohablante es que idiomas romances como el italiano, el portugués, el francés o el rumano ya comparten buena parte del vocabulario y la gramática del español, por lo que el aprendizaje suele ser en la práctica más rápido de lo que sugieren las horas FSI calculadas para el inglés.
Las cuatro categorías FSI
| Categoría | Horas | Ejemplos |
|---|---|---|
| I | 600 a 750 | Francés, español, italiano, portugués, neerlandés, sueco |
| II | 900 | Alemán, indonesio, malayo, suajili |
| III | 1100 | Ruso, polaco, turco, hebreo, finlandés, tailandés, vietnamita |
| IV | 2200 | Árabe, chino mandarín, cantonés, japonés, coreano |
Límites de este ranking
Estas horas corresponden a una formación intensiva a tiempo completo en un programa diplomático, así que un autodidacta que estudia pocas horas por semana necesitará un múltiplo distinto de estas cifras, no el mismo total en semanas. El portugués, aun estando en la misma categoría I que el español, tiene una fonética con más vocales y sonidos nasales que puede requerir un ajuste auditivo específico para un hispanohablante, algo que este ranking calculado para el inglés no refleja.
Cómo se cuentan las horas
Las horas FSI cuentan la instrucción estructurada en el aula hacia una competencia profesional general (hablar y leer), no la simple fluidez conversacional, que la mayoría de los alumnos alcanza mucho antes del total de horas. El solapamiento de vocabulario, los sistemas de casos gramaticales, los contrastes tonales, y una escritura no latina son los factores principales que suben un idioma a una categoría superior.